Reina Valera (1909)
Cantares 7
1¡CUÁN hermosos son tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, obra de mano de excelente maestro. Share to feedTweet 2Tu ombligo, como una taza redonda, que no le falta bebida. Tu vientre, como montón de trigo, cercado de lirios. Share to feedTweet 3Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama. Share to feedTweet 4Tu cuello, como torre de marfil; tus ojos, como las pesqueras de Hesbón junto á la puerta de Batrabbim; tu nariz, como la torre del Líbano, que mira hacia Damasco. Share to feedTweet 5Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey ligada en los corredores. Share to feedTweet 6¡Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso! Share to feedTweet 7¡Y tu estatura es semejante á la palma, y tus pechos á los racimos! Share to feedTweet 8Yo dije: Subiré á la palma, asiré sus ramos: y tus pechos serán ahora como racimos de vid, y el olor de tu boca como de manzanas; Share to feedTweet 9Y tu paladar como el buen vino, que se entra á mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los viejos. Share to feedTweet 10Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento. Share to feedTweet 11Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas. Share to feedTweet 12Levantémonos de mañana á las viñas; veamos si brotan las vides, si se abre el cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores. Share to feedTweet 13Las mandrágoras han dado olor, y á nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado. Share to feedTweet