Reina Valera (1909)
Eclesiastés 11
1ECHA tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás. Share to feedTweet 2Reparte á siete, y aun á ocho: porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra. Share to feedTweet 3Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán: y si el árbol cayere al mediodía, ó al norte, al lugar que el árbol cayere, allí quedará. Share to feedTweet 4El que al viento mira, no sembrará; y el que mira á las nubes, no segará. Share to feedTweet 5Como tú no sabes cuál es el camino del viento, ó cómo se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas. Share to feedTweet 6Por la mañana siembra tu simiente, y á la tarde no dejes reposar tu mano: porque tú no sabes cuál es lo mejor, si esto ó lo otro, ó si ambas á dos cosas son buenas. Share to feedTweet 7Suave ciertamente es la luz, y agradable á los ojos ver el sol: Share to feedTweet 8Mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado alegría; si después trajere á la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad. Share to feedTweet 9Alégrate, mancebo, en tu mocedad, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos: mas sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios á juicio. Share to feedTweet 10Quita pues el enojo de tu corazón, y aparta el mal de tu carne: porque la mocedad y la juventud son vanidad. Share to feedTweet