Reina Valera (1909)
Hechos 24
1Y CINCO días después descendió el sumo sacerdote Ananías, con algunos de los ancianos, y un cierto Tértulo, orador; y parecieron delante del gobernador contra Pablo. Share to feedTweet 2Y citado que fué, Tértulo comenzó á acusar, diciendo: Como por causa tuya vivamos en grande paz, y muchas cosas sean bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia, Share to feedTweet 3Siempre y en todo lugar lo recibimos con todo hacimiento de gracias, oh excelentísimo Félix. Share to feedTweet 4Empero por no molestarte más largamente, ruégote que nos oigas brevemente conforme á tu equidad. Share to feedTweet 5Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y levantador de sediciones entre todos los Judíos por todo el mundo, y príncipe de la secta de los Nazarenos: Share to feedTweet 6El cual también tentó á violar el templo; y prendiéndole, le quisimos juzgar conforme á nuestra ley: Share to feedTweet 7Mas interviniendo el tribuno Lisias, con grande violencia le quitó de nuestras manos, Share to feedTweet 8Mandando á sus acusadores que viniesen á ti; del cual tú mismo juzgando, podrás entender todas estas cosas de que le acusamos. Share to feedTweet 9Y contendían también los Judíos, diciendo ser así estas cosas. Share to feedTweet 10Entonces Pablo, haciéndole el gobernador señal que hablase, respondió: Porque sé que muchos años ha eres gobernador de esta nación, con buen ánimo satisfaré por mí. Share to feedTweet 11Porque tú puedes entender que no hace más de doce días que subí á adorar á Jerusalem; Share to feedTweet 12Y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni haciendo concurso de multitud, ni en sinagogas, ni en la ciudad; Share to feedTweet 13Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan. Share to feedTweet 14Esto empero te confieso, que conforme á aquel Camino que llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas; Share to feedTweet 15Teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, la cual también ellos esperan. Share to feedTweet 16Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de Dios y acerca de los hombres. Share to feedTweet 17Mas pasados muchos años, vine á hacer limosnas á mi nación, y ofrendas, Share to feedTweet 18Cuando me hallaron purificado en el templo (no con multitud ni con alboroto) unos Judíos de Asia; Share to feedTweet 19Los cuales debieron comparecer delante de ti, y acusarme, si contra mí tenían algo. Share to feedTweet 20O digan estos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando yo estuve en el concilio, Share to feedTweet 21Si no sea que, estando entre ellos prorrumpí en alta voz: Acerca de la resurrección de los muertos soy hoy juzgado de vosotros. Share to feedTweet 22Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de esta secta, les puso dilación, diciendo: Cuando descendiere el tribuno Lisias acabaré de conocer de vuestro negocio. Share to feedTweet 23Y mandó al centurión que Pablo fuese guardado, y aliviado de las prisiones; y que no vedase á ninguno de sus familiares servirle, ó venir á él. Share to feedTweet 24Y algunos días después, viniendo Félix con Drusila, su mujer, la cual era Judía, llamó á Pablo, y oyó de él la fe que es en Jesucristo. Share to feedTweet 25Y disertando él de la justicia, y de la continencia, y del juicio venidero, espantado Félix, respondió: Ahora vete; mas en teniendo oportunidad te llamaré: Share to feedTweet 26Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con él. Share to feedTweet 27Mas al cabo de dos años recibió Félix por sucesor á Porcio Festo: y queriendo Félix ganar la gracia de los Judíos, dejó preso á Pablo. Share to feedTweet