Reina Valera (1909)
Juan 11
1ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana. Share to feedTweet 2(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.) Share to feedTweet 3Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo. Share to feedTweet 4Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Share to feedTweet 5Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro. Share to feedTweet 6Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba. Share to feedTweet 7Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez. Share to feedTweet 8Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? Share to feedTweet 9Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo. Share to feedTweet 10Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Share to feedTweet 11Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño. Share to feedTweet 12Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará. Share to feedTweet 13Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Share to feedTweet 14Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto; Share to feedTweet 15Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él. Share to feedTweet 16Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él. Share to feedTweet 17Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro. Share to feedTweet 18Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios; Share to feedTweet 19Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano. Share to feedTweet 20Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa. Share to feedTweet 21Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto; Share to feedTweet 22Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios. Share to feedTweet 23Dícele Jesús: Resucitará tu hermano. Share to feedTweet 24Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero. Share to feedTweet 25Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Share to feedTweet 26Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Share to feedTweet 27Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo. Share to feedTweet 28Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama. Share to feedTweet 29Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él. Share to feedTweet 30(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.) Share to feedTweet 31Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí. Share to feedTweet 32Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano. Share to feedTweet 33Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse, Share to feedTweet 34Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve. Share to feedTweet 35Y lloró Jesús. Share to feedTweet 36Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba. Share to feedTweet 37Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera? Share to feedTweet 38Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima. Share to feedTweet 39Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días. Share to feedTweet 40Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios? Share to feedTweet 41Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído. Share to feedTweet 42Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado. Share to feedTweet 43Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera. Share to feedTweet 44Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir. Share to feedTweet 45Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían visto lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Share to feedTweet 46Mas algunos de ellos fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús había hecho. Share to feedTweet 47Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales. Share to feedTweet 48Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación. Share to feedTweet 49Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; Share to feedTweet 50Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda. Share to feedTweet 51Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación: Share to feedTweet 52Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados. Share to feedTweet 53Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle. Share to feedTweet 54Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos. Share to feedTweet 55Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella tierra á Jerusalem antes de la Pascua, para purificarse; Share to feedTweet 56Y buscaban á Jesús, y hablaban los unos con los otros estando en el templo: ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta? Share to feedTweet 57Y los pontífices y los Fariseos habían dado mandamiento, que si alguno supiese dónde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen. Share to feedTweet