Reina Valera (1909)
Juan 8
1Y JESÚS se fué al monte de las Olivas. Share to feedTweet 2Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba. Share to feedTweet 3Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio, Share to feedTweet 4Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando; Share to feedTweet 5Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices? Share to feedTweet 6Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo. Share to feedTweet 7Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero. Share to feedTweet 8Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra. Share to feedTweet 9Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Share to feedTweet 10Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado? Share to feedTweet 11Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más. Share to feedTweet 12Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. Share to feedTweet 13Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero. Share to feedTweet 14Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy. Share to feedTweet 15Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie. Share to feedTweet 16Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Share to feedTweet 17Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Share to feedTweet 18Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre. Share to feedTweet 19Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais. Share to feedTweet 20Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora. Share to feedTweet 21Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir. Share to feedTweet 22Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir? Share to feedTweet 23Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Share to feedTweet 24Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. Share to feedTweet 25Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he dicho. Share to feedTweet 26Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo. Share to feedTweet 27Mas no entendieron que él les hablaba del Padre. Share to feedTweet 28Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo. Share to feedTweet 29Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre. Share to feedTweet 30Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Share to feedTweet 31Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; Share to feedTweet 32Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará. Share to feedTweet 33Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres? Share to feedTweet 34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado. Share to feedTweet 35Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre. Share to feedTweet 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Share to feedTweet 37Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros. Share to feedTweet 38Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. Share to feedTweet 39Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Share to feedTweet 40Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham. Share to feedTweet 41Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Share to feedTweet 42Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió. Share to feedTweet 43¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra. Share to feedTweet 44Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Share to feedTweet 45Y porque yo digo verdad, no me creéis. Share to feedTweet 46¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? Share to feedTweet 47El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios. Share to feedTweet 48Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio? Share to feedTweet 49Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado. Share to feedTweet 50Y no busco mi gloria: hay quien la busque, y juzgue. Share to feedTweet 51De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre. Share to feedTweet 52Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre. Share to feedTweet 53¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo? Share to feedTweet 54Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios; Share to feedTweet 55Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra. Share to feedTweet 56Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. Share to feedTweet 57Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham? Share to feedTweet 58Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy. Share to feedTweet 59Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué. Share to feedTweet