Reina Valera (1909)
Lucas 20
1Y ACONTECIÓ un día, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegáronse los príncipes de los sacerdotes y los escribas, con los ancianos; Share to feedTweet 2Y le hablaron, diciendo: Dinos: ¿con qué potestad haces estas cosas? ¿ó quién es el que te ha dado esta potestad? Share to feedTweet 3Respondiendo entonces Jesús, les dijo: Os preguntaré yo también una palabra; respondedme: Share to feedTweet 4El bautismo de Juan, ¿era del cielo, ó de los hombres? Share to feedTweet 5Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? Share to feedTweet 6Y si dijéremos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará: porque están ciertos que Juan era profeta. Share to feedTweet 7Y respondieron que no sabían de dónde. Share to feedTweet 8Entonces Jesús les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas. Share to feedTweet 9Y comenzó á decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y arrendóla á labradores, y se ausentó por mucho tiempo. Share to feedTweet 10Y al tiempo, envió un siervo á los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; mas los labradores le hirieron, y enviaron vacío. Share to feedTweet 11Y volvió á enviar otro siervo; mas ellos á éste también, herido y afrentado, le enviaron vacío. Share to feedTweet 12Y volvió á enviar al tercer siervo; mas ellos también á éste echaron herido. Share to feedTweet 13Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré mi hijo amado: quizás cuando á éste vieren, tendrán respeto. Share to feedTweet 14Mas los labradores, viéndole, pensaron entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle para que la heredad sea nuestra. Share to feedTweet 15Y echáronle fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué pues, les hará el señor de la viña? Share to feedTweet 16Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros. Y como ellos lo oyeron, dijeron: ¡Dios nos libre! Share to feedTweet 17Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que condenaron los edificadores, ésta fué por cabeza de esquina? Share to feedTweet 18Cualquiera que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre el que la piedra cayere, le desmenuzará. Share to feedTweet 19Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola: mas temieron al pueblo. Share to feedTweet 20Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, para sorprenderle en palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del presidente. Share to feedTweet 21Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad. Share to feedTweet 22¿Nos es lícito dar tributo á César, ó no? Share to feedTweet 23Mas él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Share to feedTweet 24Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César. Share to feedTweet 25Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios, á Dios. Share to feedTweet 26Y no pudieron reprender sus palabras delante del pueblo: antes maravillados de su respuesta, callaron. Share to feedTweet 27Y llegándose unos de los Saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron, Share to feedTweet 28Diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante simiente á su hermano. Share to feedTweet 29Fueron, pues, siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió sin hijos. Share to feedTweet 30Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos. Share to feedTweet 31Y la tomó el tercero: asimismo también todos siete: y murieron sin dejar prole. Share to feedTweet 32Y á la postre de todos murió también la mujer. Share to feedTweet 33En la resurrección, pues, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete la tuvieron por mujer. Share to feedTweet 34Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y son dados en casamiento: Share to feedTweet 35Mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo y de la resurrección de los muertos, ni se casan, ni son dados en casamiento: Share to feedTweet 36Porque no pueden ya más morir: porque son iguales á los ángeles, y son hijos de Dios, cuando son hijos de la resurrección. Share to feedTweet 37Y que los muertos hayan de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Share to feedTweet 38Porque Dios no es Dios de muertos, mas de vivos: porque todos viven á él. Share to feedTweet 39Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho. Share to feedTweet 40Y no osaron más preguntarle algo. Share to feedTweet 41Y él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? Share to feedTweet 42Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, Share to feedTweet 43Entre tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies. Share to feedTweet 44Así que David le llama Señor: ¿cómo pues es su hijo? Share to feedTweet 45Y oyéndole todo el pueblo, dijo á sus discípulos: Share to feedTweet 46Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; Share to feedTweet 47Que devoran las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga oración: éstos recibirán mayor condenación. Share to feedTweet