Reina Valera (1909)
Lucas 7
1Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum. Share to feedTweet 2Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir. Share to feedTweet 3Y como oyó hablar de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo. Share to feedTweet 4Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto; Share to feedTweet 5Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga. Share to feedTweet 6Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado; Share to feedTweet 7Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano. Share to feedTweet 8Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Share to feedTweet 9Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Share to feedTweet 10Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo. Share to feedTweet 11Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía. Share to feedTweet 12Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad. Share to feedTweet 13Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores. Share to feedTweet 14Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate. Share to feedTweet 15Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre. Share to feedTweet 16Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo. Share to feedTweet 17Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor. Share to feedTweet 18Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos, Share to feedTweet 19Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro? Share to feedTweet 20Y como los hombres vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro? Share to feedTweet 21Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista. Share to feedTweet 22Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio: Share to feedTweet 23Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. Share to feedTweet 24Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento? Share to feedTweet 25Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de los reyes están. Share to feedTweet 26Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta. Share to feedTweet 27Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual aparejará tu camino delante de ti. Share to feedTweet 28Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. Share to feedTweet 29Y todo el pueblo oyéndole, y los publicanos, justificaron á Dios, bautizándose con el bautismo de Juan. Share to feedTweet 30Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de él. Share to feedTweet 31Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes? Share to feedTweet 32Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os endechamos, y no llorasteis. Share to feedTweet 33Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene. Share to feedTweet 34Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Share to feedTweet 35Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos. Share to feedTweet 36Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa. Share to feedTweet 37Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento, Share to feedTweet 38Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento. Share to feedTweet 39Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora. Share to feedTweet 40Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro. Share to feedTweet 41Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; Share to feedTweet 42Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más? Share to feedTweet 43Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Share to feedTweet 44Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos. Share to feedTweet 45No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. Share to feedTweet 46No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies. Share to feedTweet 47Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama. Share to feedTweet 48Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados. Share to feedTweet 49Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Share to feedTweet 50Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz. Share to feedTweet