Reina Valera (1909)
Cantares 5
1YO vine á mi huerto, oh hermana, esposa mía: cogido he mi mirra y mis aromas; he comido mi panal y mi miel, mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed, amados, y embriagaos. Share to feedTweet 2Yo dormía, pero mi corazón velaba: la voz de mi amado que llamaba: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche. Share to feedTweet 3Heme desnudado mi ropa; ¿cómo la tengo de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los tengo de ensuciar? Share to feedTweet 4Mi amado metió su mano por el agujero, y mis entrañas se conmovieron dentro de mí. Share to feedTweet 5Yo me levanté para abrir á mi amado, y mis manos gotearon mirra, y mis dedos mirra que corría sobre las aldabas del candado. Share to feedTweet 6Abrí yo á mi amado; mas mi amado se había ido, había ya pasado: y tras su hablar salió mi alma: busquélo, y no lo hallé; llamélo, y no me respondió. Share to feedTweet 7Halláronme los guardas que rondan la ciudad: hiriéronme, llagáronme, quitáronme mi manto de encima los guardas de los muros. Share to feedTweet 8Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalem, si hallareis á mi amado, que le hagáis saber como de amor estoy enferma. Share to feedTweet 9¿Qué es tu amado más que otro amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿qué es tu amado más que otro amado, que así nos conjuras? Share to feedTweet 10Mi amado es blanco y rubio, señalado entre diez mil. Share to feedTweet 11Su cabeza, como oro finísimo; sus cabellos crespos, negros como el cuervo. Share to feedTweet 12Sus ojos, como palomas junto á los arroyos de las aguas, que se lavan con leche, y á la perfección colocados. Share to feedTweet 13Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores: sus labios, como lirios que destilan mirra que trasciende. Share to feedTweet 14Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos: su vientre, como claro marfil cubierto de zafiros. Share to feedTweet 15Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de fino oro: su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros. Share to feedTweet 16Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, oh doncellas de Jerusalem. Share to feedTweet